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martes, 26 de julio de 2011

Cantares vaqueiros


Es esta grabación, una joya que me regala el gran musicólogo asturiano, Héctor Braga, cantante y maestro de la zampoña o el rabel. Son viejos cantares vaqueiros desde el anonimato de una voz brañera muy antigua que desprenden el olor a "cuito" y a la alzada inquieta; a la clandestinidad de aquellos tiempos marginales, ventilados solo cuando las celebraciones festivas permiten voces altisonantes como esta, denostando a las claras el gracejo inconfundible de una estirpe sana y vital, a pesar de la intolerancia de tantos xaldos ilusoriamente creídos superiores por su condición de asiento y villanía. Si es un hijo de Rogelia, de sangre o de oficio, trasmite fiel y admirablemente la lección magistral a quienes aun en los albores de esta ciencia, buscamos la piedra filosofal de lo auténticamente vaqueirizo. Rafa Lorenzo

Rogelia Gayo "la Vaqueira"

Vaqueiras en Navelgas (foto cedida por Pepe Mon)

Vaqueiros hacia 1890

domingo, 24 de julio de 2011

Rafa Lorenzo con el coro Voces Blancas Valle del Nalón 2010


A cibdá de Santiago
de Federico García Lorca
musicado por Rafa Lorenzo

Coro Voces Blancas
Valle del Nalón 2010

Video subido por radioenol

jueves, 9 de junio de 2011

Elogio del oso pardo, de A. Camín


Video subido por xabeldiz

Elogio del oso pardo que mató al rey Don Favila
Alfonso Camín


Precursor de Lenine y de Trotsky: ¡mesa, pan y salud, compañero!
Tú no fuiste un compadre de circo que bailaste al compás del pandero.

El hermano Tolstoi hizo bien en alzar en tu nombre su copa.
En el siglo presente serás redentor de las turbas de Europa.

Yo bendigo tu zarpa rebelde, tu vigor, tu indignada pupila.
Me parece muy bien esa zarpa que dio muerte al señor Don Favila

Ni quisiste ser siervo de reyes, ni tampoco ser blanco de caza.
¡Oso pardo del pardo Pajares, sólo tú defendiste la raza

que aún, tejiendo melindres y muecas, por el mundo errabunda camina:
jerigonzas de circo en el parche como un vasco de tosca boina!

Viejos osos de testas ingenuas, con la felpa y la pata en el cieno.
Tu cabeza libérrima es otra: la saludan la cumbre y el trueno.

Oso bárbaro y noble, no sabes el valer y el valor de tu uña.
Desde su soledad en tormenta te bendice Rosario Acuña,

que, a la vera del mar cuando el rayo galopaba en las noches lluviosas,
cual si fueras un dios primitivo, te esperaba con tirsos de rosas.

Tu dijiste al monarca: “No es ocio ni el matarnos a nos tu destino;
ni es idea la posta que espera que un hermano atraviese el camino.

Tu deber es gobierno en el pueblo, limpia el alma de sombra y de herrumbre;
no es andar con cuchillos de caza tras de mi por la roca y la cumbre,

mientras claman las gentes abajo, porque están sin semillas las eras,
y amenaza las torres más altas, el cortejo de extrañas banderas;

¡que hay que ser aguilucho en las cumbres y acabar a la postre en milano
para hallar aire libre en el reino y lanzarse a la busca del grano!

Eres débil y abusas del fuerte, que aparente tus tratos perdona.
¡Guay de ti si en las cumbres que huellas el corchete guardián te abandona!

Eres rey; de los hombres abusas, y juzgándote rey poderoso,
no eres más que un pelele, que danzas como el can, y la cabra, y el oso.

Me has herido en el pecho. Tú estabas, como Judas, armado y sombrío,
esperando que fuera mi pena a mirar la corriente del río.

¡Mi viudez, que la saben las fuentes y los robles del monte lozano,
que han llorado por mí como lloran al perder para siempre un hermano!

¡Me mataste el amor! ¡Los oseznos! Y aún vas hoy con nutrido cortejo,
con el alma asesina y cobarde, contemplando la sangre que dejo…

¡Por la cruz que me abriste en el pecho, yo les juro al peñón y al torrente:
“Mi colmillo y mi zarpa vigilan. Le pondrán otra cruz en la frente”!

El monarca de hierro y de abarca, sin mirar como ronda la Parca
ni escuchar las palabras del oso, va poniendo en la roca la abarca,

la coricia de cerdas de toro, que al crujir en los árboles secos,
y al brillar como herrada su casco, van huyendo al azar los rebecos.

Mas no es todo rebeco que parte, como todo no es pueblo en tiniebla…
Se agitó la cabeza del oso como un gran aerolito en la niebla.

Dejó el rey descender el cuchillo, se nubló de pavor la pupila,
y en el cuello, en el pecho, en la frente, sintió abrirse otra cruz don Favila.

Los corchetes guardianes huían, o en el árbol buscaban trinchera.
Un crepúsculo rojo manchaba con su sangre la torva ladera.

Cuatro noches enteras el oso, la venganza terrible en los ojos,
hasta hacerse de plata a la luna, pernoctó sobre aquellos despojos.

-¡Buen bocado ese cuello de seda!- ululaba de lejos las lobas.
-¿Qué tal sabe el pernil de los reyes?- preguntaron los cuervos y chovas.

-Yo no como tan ruin alimento- dijo, altivo, el buen oso cristiano.
Y aventó con la zarpa el muñeco, que sirvió de festín en el llano.

Oso pardo del pardo Pajares. Porque en plena montaña asturiana,
cual la lezna de oro de un rayo, brotó en ti esa conciencia lejana,

yo diré, cuando algún ciudadano saber quiera mi nombre y mi pila:
¡Soy hermano mellizo del oso que en el monte mató al rey Favila!

viernes, 3 de junio de 2011

Canción de la Barraca, de Rafa Lorenzo


Canción de la barraca, de Rafa Lorenzo.

Promocional del espectáculo Primos hermanos, el concierto lorquiano del cantautor asturiano que será presentado la semana entrante en Regensburg, Alemania, en el festival Cinescultura, organizado por la universidad bávara.


Cuando ella llegue
todo absolutamente todo
todo absolutamente todo
todo el todo
se iluminará del todo.

Cuánta inmensidad profunda
tanto oscuro al sereno
enorme densidad abstracta
lo grande se hace pequeño.

Carromato de frescura
calidad de viento nuevo
caravana que trajina
la universidad del tiempo

Vienen de antiguo
herederos del trasiego
estudiantes trotamundos
jóvenes de pueblo en pueblo
flor, candil, verso y luceros.

Cuando ella llegue
todo absolutamente todo
todo absolutamente todo
todo del todo
se iluminará del todo.

Cómicos de azul marino
polvorientos trashumantes
traen la savia de Talía
a lomos de Rocinante.

Y esta noche con las estrellas
la calle se hará corrala
a la sombra de la luna
el fingir maca y sonaja

Inesperado se ha de callar la cigarra
porque la cosa mayor
un poeta se hace palabra
El Poeta y la Barraca

Cuando llegue
todo absolutamente todo
todo absolutamente todo
todo del todo
se iluminará del todo.

jueves, 2 de junio de 2011

Xigantones. Luces de la Ciudad. 2009


Video subido por melimieres

Rafa Lorenzo na II Gala Xixón fala n'asturianu


Video subido por asturnewstv

Elogio del oso pardo, de A. Camín. Luces de la Ciudad. 2009


Video subido por Melimieres, que escribe en youtube:

"Rafa Lorenzo es un cantautor asturiano que se agiganta en la interpretación. Elogio del Oso pardo, es un poema-canción del recordado poeta gijonés Alfonso Camín, que llevo su trabajo al mundo y un dia se murió en su ciudad.

Un objetivo seguir cantando, pero diciendo y reivindicando. Carmen y Peltó en la rapsodia; Ramón Morán y Rafito, teclados y bajo".